Muelle y edificio de servicios en el puerto, 2000. Alicante. Javier García-Solera

Muelle y edificio de servicios en el Puerto, 2000.

  • Autor: Javier García-Solera. Colaboración Débora Domingo y Juan A. García Solera. Adjudicación mediante concurso de ideas.
  • Ubicación: Paseo del Almirante Julio Guillen Tato, Embarcadero de Golondrinas. Alicante (Alicante). localización.
  • Uso original: Muelle, atracaderos para barcos de cercanías y quiosco.
  • Uso actual: Atracadero para barcos de cercanías y Noray Café Bar.
  • Promotor: IFA, Conselleria de Industria, Comercio y Turismo de la Generalitat Valenciana y Autoridad Portuaria de Alicante.
  • Estilo: Edificio volado sobre el puerto colocado sobre la plataforma-embarcadero basado en la construcción en seco para combatir el agresivo ambiente marino.
  • Horario: De Lunes a Domingo sirviendo desde desayunos hasta copas de madrugada.

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Fotografías: Mercedes Navarro.

Diversas vaguadas, una planicie y un monte junto a la línea de costa contra el Mediterráneo configuran agrandes rasgos la orografía de la ciudad de Alicante. Esta configuración en la que la planicie quedaba protegida por los vientos gracias a los montes hizo que hubieran asentamientos desde la época de los Íberos, en el siglo V aC. Desde esta misma época es el origen del puerto de Alicante, entonces denominada por los íberos como Tossal de les Basses, ubicado en el interior de La Albufereta. Hacia el siglo II aC comienza a desarrollarse Lucentum, de origen íbero pero florecida por los romanos, en el Tossal de Manises. Desde la caída del imperio romano hasta el medievo se obtienen pocos datos, referencias literarias musulmanas sobre la configuración de la ciudad, la denominación de la ciudad de aquella época, Medina Laqant, y su puerto donde destaca la construcción de barcos para largas travesías y diversos embarcaderos. Con los reyes católicos pasará a ser considerada ciudad, gracias en gran parte a la función portuaria de la misma. Durante el siglo XVI y gracias a su puerto, Alicante se convierte en una de las ciudades más pobladas de la costa. El comercio y transporte de mercancías alrededor del puerto generará un intenso tráfico de extranjeros en la ciudad ya en esta época. A lo largo del siglo se realizan pequeñas obras de ampliación de poca entidad debido a la dificultad y falta de recursos en la zona para llevarse a cabo las obras lo que las encarecía sustancialmente. Este problema de falta de fondos se prolonga hasta el siglo XX cuando, por fin, consigue llevarse a cabo su necesaria modernización. No es hasta los años 60 y 70 del pasado siglo cuando se reconfigura profundamente el puerto generando una mayor conexión con la ciudad a la que se encuentra adosado y se reserva una zona para el puerto deportivo justo en la zona de intersección entre ciudad y puerto trasladando el uso comercial y de mercancías a poniente.

El origen del edificio que protagoniza este artículo es el Plan Especial del Puerto desarrollado por la Junta del Puerto de Alicante en 1992. En él se enmarcan las principales necesidades y requisitos que debía cumplir el futuro objeto de un concurso de ideas que ganará García-Solera. Desde el plan especial se constata la inoperancia de la entonces terminal de pasajeros de transporte local, el que contempla las rutas que unen Alicante con Tabarca o Santa Pola, situada en un extremo de la dársena que por su configuración dificulta la maniobra de los barcos que atracan en ella además de su dimensionamiento insuficiente para las necesidades de su uso. Para resolver esta situación se propone demoler el Real Club de Regatas y en su lugar, en la encrucijada ubicar una pequeña construcción de una superfície máxima de 130 m2 entre los muelles 1 y 2 con una pequeña zona de espera además de las taquillas, servicios y un puntual servicio de hostelería. Además este nuevo edificio servirá de distribuidor del propio muelle y como punto de unión de la lámina de agua y la ciudad de Alicante.

Durante la fase del concurso de ideas y las primeras fases del desarrollo del proyecto, el programa desarrollado será el indicado por el Plan Especial pero durante el proceso el uso hostelero ganará protagonismo en la pieza construida y las taquillas quedarán fuera del edificio como se encuentra en la actualidad. Uno de los aspectos más relevantes del proyecto será la modificación de la línea del muelle, en este punto siendo una curva, transformándolo en una línea recta que permitiese un atraque perpendicular de los barcos. Sobre este terreno ganado al mar y volando en un tercio de su superficie sobre la lámina de agua, se asentará el edificio. La madera, el acero inoxidable, la lámina de aluminio, propios de la construcción naval son utilizados mediante un sistema de construcción en seco que vinculará aún más esta pieza con su entorno. La investigación y desarrollo del espacio generado interior/exterior-cubierto, ideal para estas latitudes levantinas toman conciencia del lugar en el que se encuentra. Un juego en el que los límites quedan desdibujados y permiten disfrutar de ambos mundos a la vez. La magnífica terraza que sobrevuela el mar genera un lugar privilegiado desde el que observar el trasiego de los barcos del puerto deportivo y disfrutar de la brisa marina. Finalmente, la volumetría resalta la importancia del mar en la ciudad, la hace destacar y contrasta en su materialidad tanto del edificio como del muelle.

Una pieza que a pesar de su pequeña superficie es capaz de articular toda la línea de costa. Todo ello la hacen una parada obligatoria en la ciudad de Alicante.

Obtiene la Mención d el COACV en 1999-2000.

Bibliografía_

  1. Una carta con islas y trópicos para Javier García-Solera. Gaspar Jaen y Urban para Via Arquitectura.
  2. Referencia del edificio en la web del COACV.
  3. Historia del Puerto de Alicante.
  4. Pabellón de servicios del Puerto en Via Arquitectura.
  5. Plan Especial del Puerto de Alicante.

Geolocalización_

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