Centro cultural El Musical, Valencia. 2002. Eduardo de Miguel.

Centro cultural El Musical, 2002

  • Arquitecto: Eduardo de Miguel Arbonés.
  • Ubicación: Plaza del Rosario, nº 3 . Valencia localización
  • Uso original, teatro y centro musical.
  • Uso actual, teatro y centro musical.
  • Promotor: Ayuntamiento de Valencia y AUMSA.
  • Estilo: Edificio de nueva planta que aprovecha la fachada neoclásica del ateneo musical del puerto para mantener su carácter urbano en el entorno.
  • Horario: Según programación. Se abren taquillas dos horas antes de cada función.
  • Web 

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Fotografías: Mercedes Navarro.

En el proyecto de rehabilitación del antiguo cine El Musical en su conversión a teatro hay una carga importante de historia del poblado marítimo de Valencia de El Cabanyal. La elección de la ubicación del proyecto original pudo verse influenciada por la importancia de la plaza del Rosario dentro de la historia de creación del poblado ya que, junto con la Plaza de los Ángeles, se considera una de las plazas originarias dentro de la trama característica de El Cabanyal, calles paralelas al mar únicamente interrumpida en estos puntos donde se encontraban las iglesias. El edificio original es proyectado por el arquitecto Víctor Gonsalves Gómez, especializado en la proyección de cines y teatros, y se construye durante los últimos años de la segunda década del siglo XX financiado por la Sociedad Ateneo Musical de El Puerto. La parcela sobre el que se erige contenía el antiguo local de alquiler que utilizaba de sede la sociedad. La demolición previa, el proyecto y la construcción del nuevo edificio provocan la quiebra económica y una escisión dentro de la asociación creándose la Sociedad Musical Unión de Pescadores. A finales de los años 30 la situación es insostenible dando como única solución la venta del inmueble como medida de supervivencia siendo el punto de partida del Ateneo Musical del puerto de Valencia. El uso posterior del edificio fue el de cine, el cine Musical.

En el momento de la realización del proyecto para el nuevo teatro El Musical, Eduardo de Miguel se encuentra con un estado de gran degradación en el edificio original por lo que se opta por mantener únicamente la fachada de la Plaza del Rosario, siendo siempre este punto el acceso principal al edificio y el elemento que controla la escala con el resto del barrio de El Cabanyal. Como se puede observar en la fotografía de la fachada original de 1933, con la rehabilitación de la fachada se ha realizado un vaciado de la misma manteniendo únicamente los frontones de los huecos y la proporción de los mismos. Destaca la puerta corredera del acceso principal siendo la más alta de la ciudad de Valencia. La volumetría del barrio actual no sobrepasa las dos o tres alturas, otra de las herencias de su origen, por lo que la contención del cuerpo escénico para no destacar en exceso en el entorno es uno de los objetivos cumplidos del proyecto. Esta premisa también es llevada al resto de fachadas del proyecto donde, a pesar de ser un muestrario de la materialidad empleada en el resto del proyecto (hormigón y madera), no choca en exceso con las viviendas colindantes gracias al uso de la escala de vivienda en la métrica de su composición. Siendo que la programación del teatro es continua y afecta diferentes franjas horarias el gran peso del uso de la luz en el proyecto gana mayor significado.

Una vez atravesamos el umbral del portón el juego de la luz, la altura libre y la materialidad configuran el proyecto y lo desgranan dando como resultado una gran facilidad para entender las circulaciones dentro de las diferentes piezas del programa. Nada más acceder al vestíbulo una gran altura, bañada por luz cenital tamizada por el brisesoleil de listones de madera, nos recibe franqueada por una segunda fachada perteneciente al cuerpo del programa de aulas con un gran trabajo en la carpintería, el de las ventanas que cubren toda la altura de entreplantas y que rigen todo el proyecto. Bajo el volumen de aulas se encuentra la zona de taquillas con una escala mucho más acotada en cuanto a alturas, luz y materialidad.

Accedemos al gran hall-distribuidor del teatro donde el modo de usar la luz conjugada con la materialidad y las alturas ayuda a identificar las diferentes zonas del programa. Frente a nosotros una zona de espera con un mobiliario sencillo, de mimbre, que vuelve a traernos El Cabanyal al interior del edificio, pavimento en mármol blanco, paramentos en hormigón visto y planos inclinados acabados con listones de madera. La luz entra de multiples formas a pesar de tener únicamente una entrada de luz directa por los lucernarios ubicados a más de 10 metros de altura y la fachada de acceso a la terraza de la cafetería, también entra luz del acceso a través del aulario así como por los accesos a la sala principal así como el recorte en el muro de hormigón que delimita la cafetería que permite que la entrada de la luz desde el patio llegue al hall-distribuidor.  Los volúmenes de las diferentes partes del programa se encuentran vinculados directamente con este espacio, las aulas, la cafetería y la sala principal tienen presencia por si mismas dentro de un espacio en el que cada elemento tiene su protagonismo justo dentro del conjunto del proyecto. El cuerpo de las aulas con la misma fachada que da al vestíbulo de acceso, carpinterías de madera de suelo a techo y gran transparencia visual ceden su movimiento al distribuidor en los momentos que no haya publico esperando para acceder a la sala principal. La sala principal se presenta a través de la parte baja del graderío revestido por listones de madera que arrancan en un banco lineal y alcanzan el nivel de los lucernarios.  Finalmente la cafetería con unas vistas privilegiadas sobre el conjunto disfruta de su propio espacio exterior, a la que se accede a través de una escalera metálica de un tramo. Para llegar a las aulas, accederemos por mediación de este patio a un distribuidor privado que da acceso a las diferentes plantas de aulario. A pesar de la sencillez de estos espacios, el cuidado por la materialidad, la luz y la altura siguen siendo un factor a destacar. El acceso a los baños se encuentra oculto pero fácilmente localizable bajo la cafetería.

En los laterales a este banco corrido, uno a cada lado, se encuentran los dos accesos públicos a la gran sala principal del teatro, la iluminación proviniente del interior de la sala, ayuda a su identificación. Una vez en la sala nos encontramos en la parte baja del graderío junto al escenario, dos escaleras laterales de pendiente suave que dan acceso a las butacas. La cubierta de la sala se sujeta mediante el apoyo entre dos muros de carga de hormigón, el interior de ambos perforado y que permite la entrada de luz desde los lucernarios ubicados entre ambos. El techo se reviste con listones de madera trasladando el vestíbulo al interior de la sala. El esquema de fachada del cuerpo de aulas se continua en el interior de la sala principal en la parte posterior de la misma donde se encuentran las salas técnicas que le sirven pero disminuyendo la transparencia al mínimo necesario.

En definitiva uno de los mejores proyectos arquitectonicos ubicados en la ciudad de Valencia no sólo a nivel arquitectónico si no urbano y como memoria histórica del barrio en el que se ubica.

Bibliografía_

  1. Referencia de la obra en el CTAV.
  2. Artículo en la revista Via Arquitectura. 
  3. Guía de Arquitectura de Valencia, editada por el CTAV.
  4. Noticia sobre la construcción de El Musical en el blog de Ateneo Musical del puerto de Valencia.

 
Geolocalización_

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